Religioso (1400-1463). Diego es uno de los santos más populares en España. Aparece representado con hábito franciscano, el sayal, el cordón y las llaves, por su oficio de portero y cocinero.

Nace en Alcalá en 1400 en medio de una familia pobre. Desde muy joven lleva una vida eremítica en la que se dedica a la meditación y a la oración. Trabaja elaborando cestos y utensilios para uso doméstico. No pide dinero por la sus productos, sino pedazos de tela para remendar sus hábitos miserables.

El humilde Diego, no duda en privarse de su pan, para llevarselo a algún mendigo. Su fama de santidad se extiende rápidamente por toda la región. Huyendo de las vanaglorias, ingresa a la orden franciscana de frailes menores. Después de pasar por varios conventos, es enviado como misionero a las Islas Canarias. Ahí trabaja durante cinco años y acepta luego el cargo de guardián, es decir de superior del convento, a pesar de ser un simple laico y centra su misión en la defensa de las poblaciones nativas, contra la esclavitud y los abusos de los colonizadores.

Tal oposición lo obliga a dejar las islas en 1449, por petición de las autoridades. Al año siguiente en Roma se enferma de peste. Opta por asistir a los demás enfermos. Al volver a españa, muere el 12 de noviembre de 1463, en Alcalá de Henares, cerca de Madrid.

Para tu vida

La sencillez, la humildad y la caridad, fueron virtudes que practicó san Diego, por las que llegó a gozar del favor de Dios y a convertirse en uno de los santos más recordados.Esas mismas virtudes son las que estamos llamados a vivir, de modo que alcancemos ser santos como Dios es santo. Aunque se cree que los únicos llamados a la santidad son los consagrados, religiosos o sacerdotes, la realidad es que todos los seres humanos estamos llamados a ser santos y a vivir las virtudes que nos hacen ser santos. Que el ejemplo de san Diego, nos ayude a vivir santamente.