Obispo y Doctor de la Iglesia (1193-1280). La plaza Maubert lleva el nombre de Alberto Magno, como homenaje a un grande filósofo y teólogo que por la gran afluencia de estudiantes a sus lecciones en la universidad de París, se vió obligado a enseñar en la plaza pública.

Nació en 1193 en Lauingen, Baviera. Desde joven siente una gran atracción por el estudio. A los 16 años viaja a Bolonia e ingresa a la orden de los Dominicos. Siendo dominico, se dedica al estudio llegando a convertirse en maestro de teología. Será el artífice de la filosofía llamada “escolástica” y de una revaluación de las teorías de Aristóteles. Busca adoptar al pensamiento cristiano las teorías de Averroes y utiliza la especulación judía de Moisés Maimónides.

Durante 20 años trabaja en la construcción de una colección de escritos monumentales, abriendo el pensamiento europeo a la experimentación científica e impulsa a los cristianos a no tener miedo a la ciencia. Entre sus alumnos está santo Tomás de Aquino. Fue nombrado obispo de Ratisbona en 1260, y muere el 15 de noviembre de 1280. Todos rindieron homenaje y fue proclamado doctor de la Iglesia.

Para tu vida

La intelectualidad es medio eficaz para conocer los misterios sagrados, por eso no hay que tener miedo a la ciencia, sino convertirla en herramienta para conocer y reconocer que todo cuanto existe es obra de Dios, el dueño y fuente de toda ciencia y sabiduría. Pidámosle al Señor que nos de un espíritu científico sin desconocer que nada existe y que ninguna sabiduría está fuera de la eterna sabiduría que es Dios.