Una de las afirmaciones que más me gusta leer en el Nuevo Testamento es la del apóstol Pablo a los Romanos: “Dios interviene en todas las cosas para bien de los que le aman” (8,28) Es un texto que he leído muchas veces y en muchas situaciones. Lo he leído cuando todo me sale bien y soy un vencedor sin ninguna duda pero también lo he leído cuando las cosas no marchan bien,.

Una de las afirmaciones que más me gusta leer en el Nuevo Testamento es la del apóstol Pablo a los Romanos: “Dios interviene en todas las cosas para bien de los que le aman” (8,28) Es un texto que he leído muchas veces y en muchas situaciones. Lo he leído cuando todo me sale bien y soy un vencedor sin ninguna duda pero también lo he leído cuando las cosas no marchan bien, cuando tengo derrotas y todo está oscuro y gris. Lo leo siempre y siempre me gusta. Me gusta porque genera en mi cuatro actitudes fundamentales para construir la vida diaria:
 
1. Me genera paz y confianza frente a cada una de las experiencias que voy teniendo. Comprender la afirmación de Pablo como que Dios está conduciendo la historia diaria me lleva a la serenidad de saber que El sabe conducir, que no me va a estrellar ni va a dejar que mi vida se descarrile. Esto me hace vivir cada una de las experiencias diarias con la confianza de que detrás de ella hay una bendición que Dios me va a dar y que voy a gozar.
 
2. Me permite entender que debo leer la vida con profundidad y con capacidad critica. No puedo quedarme en una lectura ingenua, inmediata y llana de la vida. La vida es compleja y tiene muchas dimensiones que tengo que saber entender y comprender. Es probable que en lo superficial no se vea la bendición de Dios pero si con tranquilidad, inteligencia, profundidad analizo la situación, seguro que voy a encontrar la razón de porqué está sucediendo en mi vida. Tengo que ser capaz de ir más allá de lo inmediato y de las emociones que la situación me genera.
 
3. Me anima a dar lo mejor de mi en cada situación porque sé que también Dios está actuando y claro si actuamos los dos, con seguridad, habrá éxito. Luego, entonces, tengo que comprometerme con todas mis capacidades en lograr lo que estoy buscando y soñando. Es un estimulo para dar lo mejor en cada una de las puestas que haga en el día.
 
4. Me lleva a no dejar que mi animo decaiga ante las dificultades y los problemas. Todos tenemos situaciones que no esperábamos que sucedieran y que nos cuesta asimilar, pero tenemos claro que Dios nos ama y que está conduciendo la historia es decir, que a pesar del dolor y de la tristeza que esa situación me genera tengo que ser capaz de mantenerme con el animo arriba porque detrás de ella lo que hay es una bendición. Así lo tengo que vivir.
 
Estas son las actitudes que se generan de mi lectura y meditación de este texto, quiero compartirlas contigo porque quiero que también tú las tengas. Que puedas ser un ser humano lleno de paz y de confianza frente cada una de las situaciones diarias y que tengas el arranque y la fuerza suficiente para superarlas y vencerlas.
 
No esperes que nadie te consuele y te tenga lástima más bien levántate con animo y con fuerza para que salgas adelante. Estoy seguro que Dios no te va a dejar. Confía plenamente en su poder y en su fuerza y da lo mejor de Ti. Estoy seguro que con la ayuda de Dios tú serás un vencedor y todo te saldrá bien. Animo. Es el momento te confiar en ti y de dar la batalla. Ten la seguridad que estaré orando por ti y por los tuyos. Fuerza!
 
P. Alberto Linero Gómez, eudista.