Todos los seres humanos estamos propensos a cometer errores a lo largo de nuestra vida y en cualquier ámbito, sea en el personal, afectivo, familiar o laboral. Sin embargo después de cometer un error o una equivocación hay dos formas de afrontar esa situación, primero, aceptar las equivocaciones, aprender de ello e intentar corregir o no hacer esa autorreflexión y seguir viviendo como si nuestras acciones no nos afectarán ni afectarán a nadie. El reto que queremos proponerle esta semana son acciones para esos momentos en los que nos equivocamos y no sabemos cómo afrontar las consecuencias.

Saca provecho de tus equivocaciones, los errores nos sirven para aprender.