La juventud es la mejor etapa para formarnos. Aunque nunca es tarde para aprender, tener experiencias positivas y llenas del amor de Dios en la adolescencia nos permite fortalecernos espiritualmente.

Conocer sobre la Palabra de Dios nos brinda herramientas para afrontar situaciones que a cortas edades sentimos como grandes obstáculos y que finalmente resultan siendo solo un pequeño paso a la madurez.

Ahora bien ¿Por qué en esa edad suele costarnos más aceptar a Dios? Es sencillo: Por las cosas que ofrece el mundo. Al ser una etapa de formación, permitimos que nos asombre el mundo lleno de fama, licor, fiestas y amigos… Lo lamentable es no evidenciar los vacíos que estamos creando en nuestro interior y es más triste cuando luego descubrimos que esos mal llamados “amigos”, no están en los momentos difíciles y que esos “asombrosos momentos” realmente no fueron más que una pérdida de tiempo.

Siempre buscamos protegernos para no sentirnos lastimados –emocionalmente–,  pero es inevitable; lo único que nos llena en esos momentos de soledad y dolor es el inmenso amor de un Dios que lo da todo por nosotros. ¡Pero nos cuesta tanto entender cuán importantes somos para Él!

¡Ay! Si tan solo existiera en nuestra vida alguien que no se cansara de repetirnos que somos importantes para Dios y que nos ama inmensamente, todo sería distinto… Aunque ¡Si existe ese alguien! Ese o esos “alguien” aguardan en nuestro hogar que está lleno de amor y valores, indudablemente nuestros padres nos recuerdan constantemente y nos advierten de los peligros, pero somos sordos.

Queremos aventurarnos a vivir un mundo que no nos ofrece nada espiritualmente, que nos rodea de personas que no son amigos, nos llena de cosas costosas pero sin ningún verdadero valor. Esos pequeños tropiezos nos impulsan a Dios, cada vez que nos levantamos de lo más profundo es Él quien tiende su mano en nuestro auxilio.

“Pero tú, Señor, estás conmigo como un guerrero invencible; los que me persiguen caerán, y no podrán vencerme; fracasarán, quedarán avergonzados, cubiertos para siempre de deshonra inolvidable.” Jeremías 20, 11

No temas a caer, pero procura andar los caminos del Señor, que son de verdad, amor y justicia. ¡Anímate a conocer más de ti! A ser mejor persona día a día, siguiendo las enseñanzas de Dios. ¿Y si juntos nos aventuramos a una experiencia nueva?

Campamento para jóvenes “Sin Límites” “No hay sueños imposibles de alcanzar. Tú tienes lo necesario para lograr lo que te propongas. Es hora de derribar las barreras que te impiden crecer y vivir sin límites”

Fecha: Diciembre 15, 16, 17 y 18 de 2016

Dirige: Grupo Alyme MD

Lugar: Shalom (Kilometro 12 vía Tenjo) www.shalomminutodedios.com

Edad: 12 a 20 años

Informes: Librerías Minuto de Dios – 7433070  ext 2632 – 2633 – 2626 – 3166912334