Merezcámoslo o no siempre tenemos personas que buscan hacernos daño y que nos lo causan con sus palabras y comportamientos. ¿Qué hacer frente a esa situación? Normalmente uno tiene ganas de desquitarse y de pagar con la misma moneda a todos aquellos que lo han maltratado a uno. Sin embargo este método lo único que ocasiona son más problemas y nos envenena el alma, por eso no es el camino recomendado para un creyente o alguien que quiere tener paz en su corazón.

Ahora es claro que no vamos a dejar que la gente pisotee nuestra dignidad pero también está claro que devolver mal por mal. Con dignidad y asertividad somos capaces de responderles a los demás sin dejar que su lógica destructiva nos impulse. Los cristianos no tratamos de dañar a nadie. Sabemos que los demás no nos puede convertir a su malevol lógica de dolor y de venganza.

Merezcámoslo o no siempre tenemos personas que buscan hacernos daño y que nos lo causan con sus palabras y comportamientos. ¿Qué hacer frente a esa situación? Normalmente uno tiene ganas de desquitarse y de pagar con la misma moneda a todos aquellos que lo han maltratado a uno. Sin embargo este método lo único que ocasiona son más problemas y nos envenena el alma, por eso no es el camino recomendado para un creyente o alguien que quiere tener paz en su corazón.

Ahora es claro que no vamos a dejar que la gente pisotee nuestra dignidad pero también está claro que devolver mal por mal. Con dignidad y asertividad somos capaces de responderles a los demás sin dejar que su lógica destructiva nos impulse. Los cristianos no tratamos de dañar a nadie. Sabemos que los demás no nos puede convertir a su malevol lógica de dolor y de venganza.

Me emociona mucho leer el evangelio y encontrarme con las palabras de Jesús “Padre Perdónalos porque no saben lo que hacen”, que creo debe ser la actitud nuestra frente a aquellos que buscan dañarnos, perdonarlos y pedirle al Padre que los perdone. Eso nos libera de cualquier sentimiento destructivo y nos deja abierto a la bendición de Dios.

Cuando alguna vez le comente esto a una amiga, me dijo –ah pero eso lo hizo Jesús porque era Hijo de Dios, a lo cual le leí el texto de Esteban: “Mientras lo apedreaban, Esteban oró diciendo: Señor Jesús, recibe mi Espíritu. Luego se puso de rodillas y gritó con voz fuerte: “Señor, no les tomes en cuenta este pecado”. Habiendo dicho esto, murió” (Hechos 7,59-60).

También Esteban pide a Dios que perdone a esos hombres. No hay odio ni rencor en el corazón. Creo que esa debe ser nuestra actitud. Vamos a orar y a pedir bendiciones por todos aquellos que nos maldicen y nos desean lo peor, vamos a combatir el mal a fuerza de bien (Romanos 12,21). Se que nos es fácil porque nuestra naturaleza nos invita a sentir ansias de venganza pero el que hace la justicia es Dios y nosotros debemos dejar que El actúe y nos haga a nosotros cada vez más felices.

Estoy seguro que hoy puede ser una oportunidad para variar los comportamientos mentales que tienes frente a tus enemigos. No te estoy pidiendo que vuelvas con ellos y le des “papaya” para que te vuelvan a dañar, te estoy pidiendo que ores por ello y los perdones para que puedas salir adelante en tus sueños.  No podemos creer que hacemos el bien odiando. Ni podemos dejar que el odio nos impulse a nada.

Quien odia está enfermo. No le creo a nadie que haga las cosas por odio, aunque lo que diga que hace suene muy filantropico, si lo mueve el odio está llamado a ser un infeliz y a no dejar que nadie puede gozar la vida a su lado. Por eso hoy te invito a perdonar. No podemos ser creyentes y vivir de otra manera, tomamos las precauciones para que no vuelva a suceder pero perdonamos y oramos por esas personas. La vida se vive en el amor, esa es la única manera de ser feliz. Lo demás no es más que maneras del mal de engañarnos y de apoderarse de nosotros.

Algunos creen que eres débil por que perdonas. No. Eres fuerte porque sólo los débiles son violentos. Los que tenemos la fuerza del amor sabemos que se puede perdonar y que allí expresamos nuestra mayor fuerza. Pobre de los violentos, eso son seres infelices que no saben gozar la vida. Esos llorarán eternamente. Tú y yo no queremos que eso nos pase y por eso tratamosde perdonar y orar siempre. Animo. Dios te bendiga.