Desde la primera vez que tomé una Biblia entre mis manos, descubrí que la figura del hombre es muy representativa en el texto, incluso algunos terminan creyendo que está plagada de machismo y que las pobres mujeres no tuvieron voz ni voto en medio de los relatos bíblicos. Personalmente no creo que un concepto tan actual como el machismo puede aplicarse a una realidad distinta, cambiaría el nombre por comunidad patriarcal; pero hoy no quiero hablar si las mujeres sufrían o no en el texto, sino más bien qué nos pasó a los hombres que olvidamos que debíamos ser ejemplo en todo.

Si nos detenemos en el texto vemos como los hombres debían ser ejemplo y saber responder a las diferentes realidades que se les presentaban en sus contextos, por ejemplo: familia, amigos, economía y demás.

Se ha vuelto inclusive hasta común ver que los hombres no son capaces de lavar platos, barrer, cambiar pañales, ayudar con las tareas o simplemente llevar un desayuno a la cama a aquellas mujeres que dicen amar. Yo creo que si cada uno de los hombres tuviéramos la capacidad de comprender realmente qué es lo que nos plantea el texto bíblico seríamos aquellos verdaderos varones que necesita esta sociedad actual.

Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra, y presentársela resplandeciente a sí mismo, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada. Así deben amar los maridos a sus mujeres como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer se ama a sí mismo. Efesios 5, 25 – 28.

El llamado que tenemos los hombres es a ser como Cristo mismo, no se busca un hombre que se aproveche de una mujer o que simplemente entregue dinero, es más bien que cumpla con su deber y haga de su esposa el pretexto para hacer la voluntad de Dios, y eso es porque tiene amor verdadero hacia ella.

No sigamos diciendo es que los hombres somos así, recuerda que cada ser humano tiene posibilidad de mejora; no será sencillo, pero es necesario para que no sean dos sino una sola carne.

Recuerda la cita hoy a las 10:00pm, con despierta la noche.