Al momento de generar procesos de evangelización la tarea que se emprende suele apuntar al cambio de vida de las personas que van a recibir la noticia del amor de Dios y eso es muy bueno, sin embargo existimos personas que no entendemos ese cambio de vida y no nos parece atractivo pues la vida no es tan mala como para cambiarla. Entonces ¿qué pasaría si en vez de ofrecer un cambio de vida, hablamos de un cambio de ángulo?

La propuesta de Jesús es absolutamente emocionante. Para antojarse del estilo de vida que nos propone, lo único que hace falta es cambiar de ángulo, que las personas a las que les procuramos mostrar el mensaje de Dios, les baste en un principio ver cómo vivimos y con eso logren, de inicio, cambiar de ángulo y dudar de las convicciones con las que uno enfrenta la vida, por ejemplo: La sociedad de hoy le hace culto al dinero y nos hace pensar que lo más importante de la vida es amasar grandes cantidades de dinero, para poder ser libres y hacer lo que queramos. Dios propone un cambio de ángulo, no dice que el dinero sea malo, pero si lo único que nos importa en la vida es tener y acumular más dinero nos hacemos esclavos.

El mundo actual apunta al individualismo a preocuparnos solamente por nosotros, de nuevo nos invita a acumular como dice el profesor francés Latouche catedrático de Economía en la Universidad París-Sud: “Vivimos fagocitados por la economía de la acumulación que conlleva la frustración y querer lo que no tenemos ni necesitamos”.

La propuesta de Jesús nos muestra otro ángulo, dice que la clave de la felicidad es darte a los demás, proexistir dejar la piel para que las personas que te rodean tengan una mejor vida y nos muestra a todas luces que dar en mucho mejor que recibir, el que haya hecho el ejercicio de dar sabrá que esto no es una exageración.

En conclusión el cambio de vida que nos propone el mensaje de salvación, podría empezar solamente por un cambio de ángulo, ver la vida desde otra mirada y eso se posibilitará cuando nosotros los cristianos vivamos mejor y esa vida emocionante y llena de amor de paz y de gozo.