Hoy 11 de octubre, es el día internacional de las niñas. Este día no está pensado para que felicites o le des regalos a las niñas de tu familia (aunque no estoy diciendo que no lo puedas hacer). El centro de este día, son los derechos de nuestras pequeñas mujeres, que tienen una vida por delante, que sueñan en grande, que son grandes seres humanos; pero que en ocasiones y por circunstancias ajenas a ellas, son: maltratadas, denigradas, excluidas, humilladas, etc.

Nuestras niñas, y lo digo desde lo más profundo de mi corazón, son lo más lindo de nuestra vida, llenan nuestro mundo de colores, nos llevan a situaciones que jamás imaginamos, y queremos lo mejor para ellas. Y no se tú, pero a mí, me duele la situación de muchas niñas en el mundo, que por causa de las injusticias sociales, se ven inmersas en un mundo que no está diseñado para ellas. Pero admiro de todas esas mujercitas la valentía, y el verlas sonreír, aún cuando su mundo está lleno de tristeza.

Es un día para luchar por los derechos de: tu hija, tu sobrina, tu hermana, tu prima; por esa niña de tu familia que está emprendiendo un camino, que está construyendo sus sueños; para que se respeten sus derechos, para que las leyes y el poder de nuestro país, de nuestro mundo, las tenga en cuenta, las proteja, las ame. Para que todos infundamos en nuestras niñas amor, valentía, soñar en grande, transformar la sociedad. Las niñas no son solo las princesas de la casa, las niñas son mucho más: Son seres humanos con grandes habilidades, con grandes personalidades, son niñas muy pilas, muy activas y ,la razón más importante, de la mano con los niños y en igualdad de condiciones, son el futuro de país, son la esperanza de cambio.

Hoy te invito a abrazar esa niña o las niñas de tu familia y decirles, “te amo y lucho por ti”. Nos unimos todos en oración por las niñas del mundo, en especial aquellas que en su corta vida han tenido que pasar por momentos y realidades crueles, para que Dios las guíe, para que Mamita María con su manto las proteja y las lleve a salir de esas circunstancias, a levantarse después de cada caída, y a encontrar el camino para ser felices. Oramos también por las personas con poder, las personas que tienen en sus manos las decisiones judiciales, que tienen competencia en los casos de maltrato, de cualquier índole hacia las niñas, para que tú, Señor, los orientes y tomen las mejores decisiones, para que busquen la justicia, promuevan el amor y cuidado de todos nuestros pequeños. Amén.

Desde mi posición (mamá de una niña) les digo a todas las personas que, comparten su vida con una pequeña: Amenlas y demuestren ese amor, construyendo ese país que todos queremos para las generaciones que vienen, porque niñas y niños, que son el futuro de nuestro mundo. Necesitamos mirar qué mundo les estamos dejando. El futuro son ellos, los cimientos los dejamos nosotros.

Apoyemos, defendamos y luchemos por nuestras niñas, desde las redes te puedes unir con #PorLasNiñas #NiñasAlPoder. Recuérdenlo siempre, nuestras niñas son una bendición de Dios.