Esta enseñanza inicia con el texto del Génesis donde Jacob lucha con Dios y le dice “no te soltaré hasta que no me des tu bendición”, por lo tanto es importante aferrarnos a Dios de tal manera que Él cumpla en nuestras vidas con sus bendiciones, claro está luego de entregarle en totalidad el corazón y la existencia, dejando que la bendición llegue como Él lo quiere.