Hacer lío, es una de las frases que el Papa Francisco repite mucho a los jóvenes, es la invitación constante a: salir, buscar, evangelizar de una manera nueva, fresca, pero siempre de la mano de la iglesia. El lío se puede hacer en las calles, en los lugares frecuentes de encuentros, en las redes sociales, etc.

 

Esta última, las redes sociales, están en auge, y estan causando mucho lío para la gloria de Dios. Es bueno seguir páginas católicas, que se preocupan por los jóvenes, que muchas son guiadas por  jóvenes y que te ofrecen variedad de información: Formación, memes, historias de vida, Bilbia, Etc.

Estas redes me parecen importantes, porque muestran que nuestra iglesia es joven, que los jóvenes si amamos a Dios, que queremos seguirlo y trabajar en su propuesta de evangelización. Pero que lo hacemos a nuestra manera, con nuestras propias herramientas que no todos los que “se la pasan pegados a una pantalla”, estan desperdiciando su vida, que esta propuesta de redes es tan buena, que hasta muchos sacerdotes se han animado a ser youtubers y llegar a esas personas que nunca se acercan a la iglesia.

Nuestra iglesia es joven, y de eso no hay duda, es muy gratificante ver lo que un meme puede causar, y puede evidenciar que hay jóvenes sirviendo a Dios en todo el mundo, desde diferentes pastorales, desde sus propios carismas. Además ver una situación determinada que pasa en tu vida de iglesia, en un meme, y ver sus reacciones, comentarios, ver que a muchos nos pasa lo mismo, aunque estemos en puntos totalmente diferentes.

No todos nos podemos volver youtubers, o dedicarnos a las redes sociales, pero si podemos hacer de nuestra red social personal, un sitio también de evangelización. ¿Cómo? Fácil compartiendo todo lo que hay, lo que muchos jóvenes, sacerdotes, músicos, diseñadores,  han creado y está a nuestra disposición, mensajes que construyan, videos con mensajes esperanzadores, memes que alegren sin destruir a nadie, etc.

Hablamos del amor de Dios, de nuestro servicio, de nuestra vida en Dios y eso se tiene que reflejar en todos los aspectos de la vida, incluyendo nuestras redes. Promovamos el amor, la esperanza, la misericordia, la comunión. Todo lo que somos. Un consejo final, hagamoslo solo es nuestras redes, no llenemos los grupos, los muros, los espacios en común de estos mensajes, porque normalmente estos espacios están creados para otro fin. Comparte en tus redes, te aseguro que sin necesidad de etiquetar o enviar directamente a las personas, a alguien llegará tu mensaje, a alguien le cambiara el día, o sacará una sonrisa.