Lograr encontrar armonía en nosotros mismos en ocasiones resulta complicado, mas no es imposible. Las circunstancias no nos ayudan y nos enfocamos más en aquellos problemas o situaciones que se presentan con otras personas o en otros aspectos de nuestras vidas que dejamos de lado lo más importante y es estar en completa armonía y tranquilidad con nosotros mismos.

Vale la pena rescatar que una de las principales formas de encontrar armonía con nosotros mismos es primero teniendo un encuentro personal con Dios, reconociéndolo como nuestro Dios y aquel que lo puede todo. Así también nos reconoceremos como sus hijos y podremos disfrutar de los inmensos regalos que vienen de la mano con su amor, es decir, el gozo y la paz que solo Él puede sembrar y cosechar en nuestras vidas.

Tras haber conocido el amor de Dios en un encuentro personal y todo lo que viene con el, así podremos conocer él valor que tiene tener armonia con nosotros mismos y lo valioso que es tener paz interior, eso sí disfrutando del gozo que nos da Dios, pero también sintiéndonos felices y tranquilos por ser hijos de Dios. Reconociendo virtudes y errores que tenemos, pero sobre todo teniendo claro que nada nos debe inquietar y que debe asumir con amor y con un propósito de mejora todos los defectos y virtudes que tengamos.