Creo en Dios Padre

198 Nuestra profesión de fe comienza por Dios, porque Dios es "el Primero y el Ultimo" (Is 44,6), el Principio y el Fin de todo. El Credo comienza por Dios Padre, porque el Padre es la Primera Persona Divina de la Santísima Trinidad; nuestro Símbolo se inicia con la creación del Cielo y de la…

Leer más
Compartir

Símbolos de la Fe

191 "Estas tres partes son distintas aunque están ligadas entre sí. Según una comparación empleada con frecuencia por los Padres, las llamamos artículos. De igual modo, en efecto, que en nuestros miembros hay ciertas articulaciones que los distinguen y los separan, así también, en esta profesión de fe, se ha dado con propiedad y razón…

Leer más
Compartir

El lenguaje de la fe

II El lenguaje de la fe 170 No creemos en las fórmulas, sino en las realidades que estas expresan y que la fe nos permite "tocar". "El acto (de fe) del creyente no se detiene en el enunciado, sino en la realidad (enunciada)" (S. Tomás de A., s. th. 2-2, 1,2, ad 2). Sin embargo,…

Leer más
Compartir

Creemos

166 La fe es un acto personal: la respuesta libre del hombre a la iniciativa de Dios que se revela. Pero la fe no es un acto aislado. Nadie puede creer solo, como nadie puede vivir solo. Nadie se ha dado la fe a sí mismo, como nadie se ha dado la vida a sí…

Leer más
Compartir

La fe

La libertad de la fe 160 "El hombre, al creer, debe responder voluntariamente a Dios; nadie debe estar obligado contra su voluntad a abrazar la fe. En efecto, el acto de fe es voluntario por su propia naturaleza" (DH 10; Cf. ? CIC, can.748, 2). "Ciertamente, Dios llama a los hombres a servirle en espíritu…

Leer más
Compartir

La fe y la inteligencia

156 El motivo de creer no radica en el hecho de que las verdades reveladas aparezcan como verdaderas e inteligibles a la luz de nuestra razón natural. Creemos "a causa de la autoridad de Dios mismo que revela y que no puede engañarse ni engañarnos". "Sin embargo, para que el homenaje de nuestra fe fuese…

Leer más
Compartir

III LAS CARACTERÍSTICAS DE LA FE

La fe es una gracia

153 Cuando San Pedro confiesa que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios vivo, Jesús le declara

que esta revelación no le ha venido "de la carne y de la sangre, sino de mi Padre que está

en los cielos" (Mt 16,17; Cf. Ga 1,15; Mt 11,25). La fe es un don de Dios, una virtud

sobrenatural infundida por él, "Para dar esta respuesta de la fe es necesaria la gracia de

Dios, que se adelanta y nos ayuda, junto con el auxilio interior del Espíritu Santo, que

mueve el corazón, lo dirige a Dios, abre los ojos del espíritu y concede `a todos gusto en

aceptar y creer la verdad”" (DV 5).

Leer más
Compartir