El ser humano vive en una constante búsqueda de la felicidad y la satisfacción de sus necesidades. Uno de los ideales que existe en nuestra sociedad es que esas dos búsquedas pueden resolverse a través de una relación de pareja, encontrando ahí lo que siempre se ha querido. Valdría la pena entender, más allá de los ideales sociales, que una relación de pareja es un intercambio entre dos personas, de sus sentimientos, deseos y conocimiento. En esa dinámica se debe compartir el amor, la confianza, comprensión, gentileza y aceptación. Eso suena muy lindo y sencillo, pero en la realidad, requiere mucho esfuerzo y voluntad, ya que, si normalmente estando solo se viven dificultades por el trabajo, el estrés y la rutina, tener que convivir con estas cuestiones pero de otra persona adicional y aprender a manejarlas, es muy difícil.

A continuación, quiero presentarles algunos argumentos para reflexionar acerca de porqué se presentan problemas específicos en las relaciones de pareja que pueden determinar la ruptura amorosa y cómo se deben intentar resolver:

  1. Superioridad vs inferioridad: Creer que por ser hombre eres más importante que tu pareja o que por ser mujer tienes más privilegios o que mandas al otro solo por tener un mejor empleo, es un grave error dentro de las relaciones. Es tan importante tener claro que la otra persona es un ser libre, que no nos pertenece y que eso hay que respetarlo en una relación, porque al olvidarlo, se convierte en un problema el creernos dueños de las decisiones, sentimientos y deseos del otro. Se deben evitar las jerarquías.
  2. Libertad vs esclavitud: Existe un deseo de independencia y libertad en todo ser humano que se contrapone a la necesidad de unión. El no saber manejar eso, acarrea grandes inconvenientes, porque al inicio de la relación y durante el enamoramiento se hace de todo para mantener las cosas bien, pero llegan momentos que cuando no se tengan espacios personales y se quiera reestablecer de algún modo, se vuelva todo un caos y aparecerán las dificultades. La clave es tener claro desde el principio los espacios que se comparten, los momentos y no violar ese derecho a la libertad que cada uno tiene.
  3. Soltero vs comprometido: Son roles diferentes, cada uno con grados específicos de responsabilidad, aquí el problema de no saber manejar esto, de no saber diferenciar entre ser independiente estando soltero y tener una pareja con espacios personales y con creerse dueño de la otra persona, es que aparecen los celos excesivos, la violencia, las recriminaciones y exigencias. Las apariciones de estas conductas contra el otro, son sin duda, una causa muy fuerte de terminaciones de relaciones, nadie merece que vivan desconfiando, que lo vivan acosando u obligando a hacer cosas que no quiere solo por complacer al otro.

Estos tres problemas, se presentan muy a menudo en todas las relaciones de pareja, no permitirles que avancen o cortar la situación de raíz será fundamental para mantener el compromiso y que no se acabe lo que ya se tiene con la otra persona. La dificultad radica en no entender la libertad que tengo yo y que tiene mi pareja y que se viole de cierta manera ese derecho que tenemos como persona, aunque haya mucho amor, será muy difícil mantener una relación estable y duradera. La clave radica en saber entender el compromiso de una relación con el concepto de libertad, que debería estar inmerso en ella, esto es, saber mantener el equilibrio de los roles dentro de la relación y fuera de ella.