La sensación de estar enamorado es de las más gratas que he vivido. Vórtices que se desencadenan influenciando a todo el cuerpo, transformándolo, haciendo sentir viva cada una de sus partículas. Trastocando la realidad hasta verla siempre bella. Una de las mejores emociones que da la vida, junto a la de ver por primera vez, al hijo que esperamos durante nueve meses. El sumun de las emociones. He oído tantas críticas dañinas contra estar enamorado que no tuve más remedio que pensar sobre el tema y escribir.

Que la gente se vuelve un poco boba y se le nubla la razón, sí, es cierto y por eso es que no debemos tomar decisiones trascendentes estando enamorados, Si lo hacemos, despertamos del ensueño y volvemos aquello maravilloso un infierno. Eso no opaca el brillo del enamoramiento que es, entre otras cosas, una de las únicas puertas posibles para poder amar. Y aquí está precisamente el quid del asunto. No es el estar enamorado lo malo, es que no sabemos amar y por eso en el tránsito entre uno y otro se desfigura el concepto y se empiezan a morir las relaciones.

Amar es sobre todo aceptar al otro, aceptarlo como es sin querer cambiarlo. Nadie es perfecto, todos tenemos luces y oscuridades, fuerzas insondables y enormes debilidades y solo empezamos a amar cuando nos permitimos adentrarnos en ese ser, ver esas profundidades y a pesar de ellas o por ellas, saber que lo amamos. No sé quien, de forma equivocada, nos dijo que debíamos corregirlo como si fuéramos la mamá o el papá, o que nuestro orgullo y honor estaban implicados en sus equivocaciones; por eso emprendemos una gesta materno paternal y queremos corregir, tapar, excusar. No negociamos, no hablamos, no aceptamos en ambas direcciones. Pensamos que lo que nos choca del otro les choca a los demás y cambiamos los papeles.

Amar es aceptar, acompañar, perdonar, tolerar, compartir, reír, vibrar, esperar; es hablar, estar de acuerdo o en desacuerdo, disgustarnos y arreglarnos, es no saber estar bien sin el otro y tener nuestros espacios. Es ir a fútbol que no me gusta y acompañar a una conferencia que a mí tampoco. Es construir juntos, ser solidarios y leales. Es más, es todo. Amar es la forma perfecta de dar y recibir. El amor es substancial, irremplazable y fundamental para la vida. Pero estar enamorado es grato, vivificante, placentero y si lo sabemos manejar, nos conduce directo al amor.