El día de hoy, 8 de febrero, la Congregación de Jesús y María, celebra con alegría la fiesta del Corazón de la madre de Dios, la santísima Virgen María. Esta fiesta es propia de la Congregación fundada por san Juan Eudes, quien en su espiritualidad tiene como un aspecto importante el corazón de Jesús y el de la virgen María, el cual, según él, es un sólo corazón con el de su madre.

Juan Eudes quien tenía un gran amor por el corazón de Jesús y María, instituyo esta fiesta en el año 1648, y ha sido celebrada tradicionalmente por los padres Eudistas. El padre Alvaro Duarte cjm, director de la Unidad de Espiritualidad Eudista, explica con más detalle esta fiesta en la presentación del triduo que antecede esta gran celebración. Dice el padre Duarte:

“San Juan Eudes hizo celebrar, inicialmente, la fiesta del Corazón de María el 20 de octubre, fecha que trasladó después al 08 de febrero, porque, por una parte, en esta época del año litúrgico es más fácil celebrar una octava, y por otra parte, porque después del relato de los misterios de la santa infancia de Nuestro Señor, san Lucas hace el elogio del Corazón de María: “María conservaba todas estas cosas meditándolas en su corazón” (Lc 2, 19). (Introducción a este Triduo del año 2016). Recordemos que en la espiritualidad eudesiana el Corazón de María es Jesús: “¿No saben ustedes que Jesús…es el Corazón de María?” (O.C. VI, 189)”

Hay una frase que nos permite pensar en la importancia que tiene el corazón de María que versa así: “María antes de formar a Jesús en su vientre, lo formo en su corazón” Es entonces el corazón de María el primero en recibir a Jesús en la tierra y el primero en amarlo.

Por otra parte, es bueno recordar las palabras de san Juan Eudes acerca de esta fiesta de la madre de Jesús, a lo cual dice:

“Consideremos atentamente cuál es el contenido de esta fiesta. Es el Corazón sagrado de la reina del cielo y de la tierra; el Corazón de la soberana emperatriz del universo; el Corazón de la hija única del amadísimo Padre eterno; el Corazón de la Madre de Dios; el Corazón de la esposa del Espíritu santo; el Corazón de la bondadosa madre de todos los fieles. Es el Corazón más digno y noble, augusto y generoso, magnifico y caritativo, el más amable, amado y amante de los corazones de las puras criaturas. Es un Corazón encendido en amor a Dios y del todo inflamado en caridad a nosotros, merecedor de tantas fiestas como ha producido de actos de amor a Dios y de caridad a nosotros.”(San Juan Eudes, El Corazón Admirable, Libro XI, Cap. II)

Para nuestra vida: Es necesario que le pidamos a Dios que nos regale la gracia de formar a Jesús en nuestro corazón como lo hizo María, pidámosle la capacidad de tener un corazón que le ame profundamente con la vida.

Nuestra vida de cristianos debe estar motivada a amar con todo nuestro ser, a imagen de María, a Jesús. Pidámosle pues a la madre del cielo que nos enseñe a amar a Jesús como ella lo amo. Que nuestro amor por Él pueda ser fiel, y que no espere nunca nada a cambio. Celebremos esta fiesta con nuestro corazón abierto a la voluntad de Dios para nuestra vida, así como María acepto engendrar a Jesús, nosotros también podamos aceptar formarlo en nuestras vidas y en nuestro corazón. Amén