La experiencia pascual desde el evangelio de Lucas se nos presenta como un camino que recorre Jesús para darnos la salvación, regalo del Padre de Amor por la fuerza y el poder del Espíritu Santo. Este es quien engendra a Jesús en las entrañas purísimas de María Santísima, y también quien lo resucitó de entre los muertos.

En el capítulo 24, a partir del versículo 13 se nos narra el pasaje llamado “los discípulos de Emaús”, donde se reflexiona acerca de la experiencia que tuvieron éstos con el Resucitado, Lucas que le escribe a una comunidad de gentiles convertidos al cristianismo, quiere revelarles esta experiencia y hoy a nosotros utilizando varios elementos que a continuación se presentarán.

Es importante contextualizar este capítulo, el cual inicia contando cómo las mujeres fueron al sepulcro para llevar aromas y bálsamos preparados, encontrándose con la piedra del sepulcro corrida y el cuerpo del Señor no estaba en el sepulcro, se presentaron ante ellas unos hombres con vestidos resplandecientes que le comunicaron “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?”(24,5), esto generó conmoción en ellas y corrieron a contarles a los apóstoles esta noticia, pero ellos no les creyeron.

Se nos dice que Pedro se levantó, corrió al sepulcro, se inclinó y solo viendo los lienzos se asombró por lo sucedido, ahora iniciamos con el relato de Emaús, estos dos discípulos que conversaban sobre lo ocurrido en Jerusalén, no se percataron que el mismo Jesús se les acercó y les pregunta acerca de lo que hablaban, ellos respondiendo le dicen que si es forastero y que si no sabe lo que había pasado en Jerusalén con Jesús de Nazaret.

Haciendo lectura del texto podrán captar que Jesús les dice que si no han entendido lo que ha pasado, y empezando por Moisés, es decir, la Ley y seguido con los profetas les explica lo que la Sagrada Escritura dice acerca del Mesías.

Ya iban llegando a Emaús, como él hizo gesto de continuar, ellos lo invitaron a quedarse con ellos y pasar la noche, cuando Jesús se sentó, tomó el pan, pronunciando la bendición, lo partió, se les abrieron los ojos y reconocieron que era él mismo Jesús quien con ellos había caminado y ahora en la fracción del pan lo reconocen como en la Última Cena.

Una vez reconocieron a Jesús experimentaron la certeza de saber que era él ya que sentían arder su corazón cuando iban por el camino con él, esto los impulsó a levantarse y correr de nuevo a Jerusalén donde los Once para comunicarles la experiencia que habían tenido con Jesús Resucitado en el camino a Emaús.

Lucas nos ofrece todo un camino a lo largo del evangelio de Jesús desde su versión, que nos va revelando progresivamente quién es Jesús, como muchas veces va a nuestro lado y no somos capaces de percibirlo, cuando nos va instruyendo por el camino de la vida, mostrándonos lo que la Sagrada Escritura dice de él, es importante conocer por esto la Palabra de Dios para poder comprender el actuar de Dios en su revelación y en su proyecto de salvación para las vidas de los creyentes.

Los discípulos de Emaús nos reflejan a todos los que creen en Dios y en Jesús, pero que debemos estar en una actitud más atenta para poder conocerlo en la revelación que él va comunicando en cada uno de los momentos de la vida, el paso de la muerte a la resurrección en Jesús nos muestra el amor profundo del Dios Padre que ha decidido amarnos sin medida y en eso busca todas las formas para salvarnos. Hace arder nuestro corazón con su Palabra y se nos revela en la fracción del pan, hoy la Eucaristía, que es también signo de su amor sincero y perfecto.
Jesús ha resucitado, no está entre los muertos está entre los vivos, está a tu lado y quiere salvarte!