Cuando las personas pasan por ciertas etapas de desilusión amorosa se preguntan: ¿Algún día encontraré el amor?

El ser humano está buscando siempre ser amado. Eso no es malo, porque todos deseamos lo mismo, pero casi siempre se busca con demasiadas ansias y en los lugares equivocados que no podemos encontrarlo.

Quizá en este momento estés buscando ese “amor”; además recuerda cuántas veces en tu vida te has sentido no amado, quizá porque en tu familia no experimentaste o experimentas ciertas manifestaciones de amor: palabras tiernas, abrazos, sonrisas, comprensión, etc.

Muchas veces es en la familia donde esperamos aquellas demostraciones, pero es donde menos las vivimos; esto no sólo les pasa a los hijos, también los experimentan los padres.

Si en éste momento recuerdas, te darás cuenta que tal vez has sufrido una decepción amorosa, y es cuando más deseas ser amado y no hay alguien a tu lado, ¿verdad? Casi a todos nos pasa eso y es muy duro.

Es “natural” que nos sintamos así, que necesitemos sentirnos amados; buscar tener a alguien que esté siempre con nosotros y que nos comprenda. Diríamos en pocas palabras: ser completamente felices o quizá sólo felices.

Todos siempre buscamos el amor o ser amados; pero, ¿quién lo puede dar? ¿Encontraremos a alguien que jamás nos deje, alguien que siempre se encuentre a nuestro lado?

Si te detienes en la Biblia un momento, te darás cuenta que si existe alguien que pueda regalarte ese gran amor. Él dice que aunque tu padre o tu madre te dejaran él estará para recibirte (Salmo 27,10) Alguien que sea capaz de dar su vida por ti y a pesar de todo lo que hagas nunca te deje de amar (1 Jn 4, 9)

Por eso, no busques más en lo superficial de la vida, ya sabes quién te puede dar ese AMOR que nunca te decepcionará: “las montañas podrán cambiar de lugar pero mi AMOR por ti nunca se acabará”

Recuerda, si quieres encontrar EL AMOR busca en tu corazón. Y además puedes llamarlo por su nombre: JESÚS.