El gran partido que estás jugando en este momento es el de la vida, y tú eres el jugador estrella, lo mejor de todo es que Dios está expectante por cada movimiento y jugada que realizas, al momento de anotar esos grandes goles, Él es el primero que grita y celebra contigo, se contagia de esa felicidad que expresas, porque es algo grande que has logrado con esfuerzo.

Jugar un partido importante no es fácil. Encontraras muchos obstáculos, dificultades para lograr tener siempre el control de la pelota; debes ser ágil e inteligente, tendrás que buscar las mejores estrategias y realizar buenos pases. Recuerda que habrá muchos adversarios en este partido, problemas, dificultades, inconvenientes que no te permitirán avanzar con facilidad, sufrirás caídas que serán faltas y golpes de los cuales te deberás levantar y seguir con el juego, no te puedes rendir, este partido es de veinticuatro horas cada día, solo en algunas noches podrás descansar, y al siguiente día a seguir jugando con ánimo y pasión.

Recuerda que Dios está gritando en primera fila ‘vamos tu puedes, no te des por vencido’, puesto que si te descuidas pueden anotarte algunos goles, debes estar siempre atento a cualquier peligro de gol y atacar con astucia, en este punto no podemos correr riesgos, como una tarjeta amarilla, o aún más complicado una tarjeta roja, que podrá sacarte de ese importante juego ‘Tu vida’, ante esto no te acobardes tú eres grande y Dios está para apoyarte en todo momento.

Dios es un hincha fiel y apasionado, te sigue por donde vayas y durante toda la vida va a estar alentándote para que salgas campeón, así que te animo a seguir luchando por cada sueño, meta, estudio, familia… Recuerda que cada día debes sudar la camiseta, pues Dios ya tiene puesta la suya con tu número y tu nombre.