La cotidianidad está llena de experiencias que deberían concluir en una reflexión sobre el curso de la vida que se está llevando. Cuando se dice que la vida hay que pensarla y evaluarla, se dice que hay que mirar el contexto, el medio, las circunstancias y tratar de entender lo que eso significa para cada uno, es importante saber que en medio de la rutina, suceden cosas extraordinarias en la vida del ser humano.

Para los cristianos esto debe ser sumamente importante en el diario vivir, porque en cuestiones de fe, 2 + 2 no siempre es 4 y en la Biblia lo podemos constatar, por ejemplo cuando con 2 panes y 5 peces se alimentó una multitud, matemáticamente era imposible o cuando Jesús dijo que la ofrenda de una mujer aunque fuera poquito valía mucho mas que si un rico donaba todo su dinero, claramente, para las matemáticas eso sería imposible, ahora ( la lógica del mundo no siempre dicta lo que para un seguidor de Jesús significa algún acontecimiento) en un caso concreto, cuando alguien muere, la lógica del mundo te dirá que son situaciones que siempre van a pasar, que ya no hay nada que hacer, que lo mejor es recordar a ese ser que murió, pero para un cristiano la vida no termina en la muerte, porque por fe se sabe que hay esperanzas de la vida eterna, esa que prometió el padre a través de su hijo Jesús, he ahí la importancia.

Se puede recordar el capítulo 8 del evangelio de Juan, de los versos 1 – 11 donde Jesús es puesto aprueba por los fariseos sobre la aplicación de la ley en el caso de adulterio en que fue sorprendida una mujer. En ese contexto, la lógica del mundo decía que debía ser apedreada, seguramente muchos murieron así, entonces para Jesús no primó esa lógica, El fue capaz de mostrar al mundo que eso no debía ser así, que esa mujer podía tener otra oportunidad, una oportunidad para no hacer lo que hizo antes. Esta mirada sólo es posible desde la fe, esa fe que te dice que hay algo más allá, que no siempre las cosas son lo que parecen, que se tiene más alternativas de las que la simple lógica de la sociedad te puede brindar.

Es bueno entonces, revisar los acontecimientos diarios, revisar la rutina y ver si se está reflexionando la vida desde la lógica que propone el mundo o se está entendiendo la propia realidad con una lectura de fe. Se te pueden ocurrir situaciones con tu pareja, de trabajo, personal o familiar. Lo importante es, que siendo un seguidor de Jesús, se tenga claro que el mundo no tiene la última palabra, que si te equivocaste puedes corregir tus errores, que por misericordia se recibe una nueva vida pero sobre todo, que para el que tiene fe en Jesús, 2 + 2 no siempre es 4.