Es muy emocionante para nosotros tener al primer Papa latinoamericano, por la cercanía con nuestra realidad, por las veces en que siendo Cardenal visitó nuestra Colombia y se paseó por toda suramérica. Tenemos la certeza de que la hermandad con éste lado del globo, con el Santo padre es muy oportuna en este momento de la historia de nuestra Iglesia latinoamericana.

Hace cuatro años, veíamos salir humo blanco y el mundo entero se escuchó el anuncio: “habemus Papam” y ése Papa es latino, el cardenal Jean Louis Tauran nos hace conocer por primera vez su nombre y lo dice en latín, el nuevo Papa eligió como nombre para su pontificado: Francisco, con lo que nos mostraba que su apuesta iba por los pobres y los marginados.

El papa Francisco cuenta en una entrevista para el canal de televisión “Telemundo” que por intermedio de un amigo se enteró que en la bolsa de apuestas de Nueva York, se estaba apostando quién iba a ser el nuevo Papa de iglesia católica, mientras estaba reunido el Cónclave en Roma, cardenal Bergoglio estaba en el puesto 20 de las apuestas, mostrando que no era uno de los favoritos, pero Dios lo eligió contra todos los pronósticos.

Se convirtió en el heredero número 266 del Ministerio petrino, el primero que llega desde “el fin del mundo”, (como él mismo Papa Francisco dijo en alguna ocasión), haciendo evidente que la iglesia católica en latinoamérica ha crecido bastante en relación con el resto del mundo, y al día de hoy abarca la mitad de los fieles católicos del mundo.

La iglesia católica que lo eligió estaba de alguna manera apostando por una verdadera renovación, una institución afectada por los escándalos tenía una necesidad apremiante de credibilidad y claramente es una tarea a la que se dá el Papa Francisco en cada una de sus actitudes desde el primer momento.

El cambio no es fácil de aceptar para algunos sectores de la iglesia y eso genera un bloque de resistencia, que es apenas normal cuando llega el tiempo de la renovación, pero a los que el Papa siempre responde con amor y coherencia con el mensaje de Jesús.

El Papa en los 4 años de pontificado se animó a tocar los temas más sensibles que afectan a la institucionalidad, debido a que su apuesta no va en sentido de fortalecer la institución sino apostar por los más débiles y animar a que los presbíteros y obispos huelan a oveja, es el real espíritu de su servicio.

En todas las líneas es un papado revolucionario y nosotros sentimos que esta nueva cara de la iglesia más humana, más cercana, más atenta al evangelio y al Reino de Dios que implica el seguimiento cercano de Jesús, una cara de la iglesia que hace una apuesta clara por poner los ojos y la atención en las periferias existenciales.

Estamos muy felices, es el momento propicio, es momento de dejar la piel y la vida por los hermanos, damos gracias a Dios por éste servidor y por éste tiempo de gracia.