¿Qué logra que una relación dure en el largo plazo? Dependiendo a quien se pregunta, elementos como: tener un interés en común, compatibilidad física, misma cultura, nivel de educación, comunicación y aún finanzas; son comúnmente nombrados. Sin duda todos estos elementos juegan un rol importante, pero tiene que haber algo aún más básico.

Muchas veces se piensa que la respuesta es el amor. Sin embargo ¿cómo definimos el amor?. El amor no es solo una emoción, sino un conjunto de comportamientos, emociones y formas de interpretar nuestro mundo. El acto de amar incluye nuestra voluntad, nuestras decisiones, prioridades, etc. Y de este modo va siempre transformándose.

¿Cuál es entonces la respuesta? La evidencia apunta a la confianza como el elemento fundamental para una relación. Confiar en una persona, implica la posibilidad de creer en alguien al punto de sentirse seguro en su presencia. El poder de confiar radica en permitirse ser vulnerable, esto es presentarse ante el otro no solamente en términos de nuestras fortalezas, con los elementos más atractivos de nuestra personalidad o nuestra imagen personal; sino también poder mostrarse al otro en un estado que no es el ideal. Permitir que el otro pueda ver nuestras debilidades, nuestros temores, defectos y todos aquellos aspectos en nuestra vida en los que necesitamos crecimiento. La confianza implica poder creer que la otra persona va a amarnos, apreciarnos y aceptarnos con todas esas imperfecciones.

Confiar implica que no tenemos que fingir ser alguien que no somos o tener algo que no tenemos solo para ser aceptados, es encontrar en nuestras relaciones ese espacio en el que podemos permitirnos ser nosotros mismos como seres humanos auténticos: fallados, pero en proceso de crecimiento.

Esta confianza es fundamento de todas las relaciones porque es en este espacio donde podemos encontrar a la otra persona y planificar nuestro crecimiento en conjunto, en comunidad, en pareja. Este es el punto de partida que permite que las relaciones se desarrollen; los miembros de la relación trabajan juntos para ayudarse mutuamente a ser mejores personas.

Los beneficios psicológicos de establecer relaciones basadas en la confianza son múltiples, el hecho de que somos seres sociales implica que gran parte de nuestra salud mental está determinada por nuestras relaciones. Elementos como cooperación, autenticidad y apoyo conllevan a mayores niveles de crecimiento y madurez. Aún el hecho de crear un proyecto de vida que sea lleno de significado tal como crear un hogar en común y formar una familia tienen que estar basados en la confianza.

Aprender a confiar es un proceso que toma tiempo, muchas veces no es fácil e implica ir aprendiendo poco a poco. Son muchos los retos que afectan este fundamento esencial de las relaciones y el amor, pero mas sobre eso en una nueva oportunidad.

(Murdoch University – Perth WA)