En la cotidianidad, existen factores que afectan tanto positiva como negativamente nuestro estado de ánimo, es decir, muchas veces estamos tristes o felices, con rabia o tranquilas, en paz o con rencores por cosas externas a nosotros. El problema de tener esta debilidad anímica, es que la tendencia terminará con problemas de autoestima, esto es, afectando el amor propio.

La idea aquí, es entender la autoestima como la medida en que nos sentimos valorados, queridos y aceptados por otros, así como en qué medida nos valoramos, queremos y aceptamos a nosotros mismos. Es por esto, que a continuación, quiero regalarte cuatro claves para mantener tu autoestima en un buen punto:

  1. No pienses mal de ti mismo: Todos tenemos defectos, pero eso no significa que solo vivamos de ellos, también tenemos virtudes y buenas cualidad que si nos centramos en ellas, dejaremos de lado la visión negativa y podemos mejorar con las experiencias de vida.
  2. Tener pocos objetivos a la vez: No siempre se puede conseguir todo al mismo tiempo, pues si se aspira a todo en el mismo momento, tal vez el fracaso en algunos aspectos te hará sentir mal contigo mismo. Se trata de definir prioridades e ir consiguiendo poco a poco y en la medida justa.
  3. De los errores se aprende: Cuando nos equivocamos, hay una tendencia a generalizar y pensar que no servimos para nada. Los errores pueden verse como ensayos y experiencias que sirven para mejorar actos y decisiones, eso te ayudará a ser mejor cada día.
  4. Hay que hacer cambios: Nos vamos formando poco a poco, debes hacer ejercicios de interiorización y revisar qué aspectos de tu vida no te ayudan a ser feliz y tomar decisiones de cambio, revisar maneras y cambiar eso que no te ayuda a sentirte bien contigo mismo.

La idea de estas cuatro claves es que cada uno tenga dominio de su estado de ánimo, aprenda a quererse más a sí mismo y tenga criterio y autocrítica para aprender de errores y mejorar en el camino.