Se dice que todo tiempo pasado fue mejor y puede que sea así. Lo que es claro, es que hay una carencia de valores en la sociedad actual y esto lo podemos notar sin necesidad de compararlo con épocas anteriores. Es por eso, que hoy quisiera brindarte unas pautas básicas para educar con respeto, uno de los valores olvidados y tan necesarios hoy en día. Antes de eso quisiera que revisáramos los conceptos que vamos a trabajar aquí.

El respeto, en esta dinámica, lo debemos entender como brindar atención a las diferencias y a las consideraciones de los demás, para eso, antes debemos querernos a nosotros mismos, aceptarnos y valorarnos. Así pues, lograremos aceptar al otro con sus derechos y opiniones, esto es respetarlo desde su individualidad. El otro concepto que vamos a trabajar, es la educación, quisiera que la entendiéramos en este contexto, no como proceso individual, sino como la forma en la que podemos aprender a ser persona con otros. En este sentido, de todo lo que la educación nos brinda hoy, la idea es reflexionar sobre cómo se desarrollan los valores,  en este caso el respeto.  

Al mezclar estos dos conceptos, encontraremos que educar con respeto debe llevar a un único fin, que los hijos sean personas respetuosas. Para eso se debe  empezar por lo siguiente:

  • Buenos modales: Gracias, por favor, lo siento.

  • Brindar a los hijos su propio espacio y ayudarlos a entender que los padres necesitan su propio tiempo y espacio también. (Respetar la individualidad)

  • Ser ejemplo de convivencia sana y saludable.

  • Respetar a las personas del entorno de los niños, como los profesores, vecinos y conocidos

Estas cuatro claves anteriores, son la base de una educación basada en el respeto. Recordemos que la forma más fácil de aprender para un niño es la imitación y los padres son la guía y la imagen que ellos siempre van a ver y copiar, sobre todo, en sus primeros años. Luego de tener clara esa base, es importante que la educación de los hijos sea orientada a que aprendan:

  • Lo que está bien y lo que está mal

  • Lo apropiado y lo inapropiado

  • Límites y normas

  • Lo que deben y no deben hacer.

Por último, como padres se debe tener en cuenta, que se está educando a los hijos basados en el respeto, en el momento que no hay comentarios que puedan humillarlos, hay oportunidad de escucharlos y cuando se les permiten ciertos espacios de intimidad.  Por tanto, para concluir, es importante recordar que una educación basada en el respeto implica:

Respetarse entre todos (Igualdad a pesar de ser adultos y niños).

Establecer normas y hacer que se cumplan (Respeto a la autoridad).

3.   Asignar responsabilidades (Respetar roles)

Reflexionar sobre situaciones que impliquen faltas de respeto y subsanarlas” (Habrá errores, ahí también se aprende a respetar)