Las emociones y los sentimientos son inherentes al ser humano, uno de esos sentimientos son los celos, que podrían definirse como miedo a perder el cariño y la atención de alguien querido, esto es, inseguridad de los afectos que normalmente se evidencia con actos de envidia y resentimiento. Las personas celosas sufren por dos razones principalmente, primero por tener baja autoestima y segundo por tener una visión de la realidad bastante distorsionada.

Sentir celos, no es exclusividad de una relación de pareja, en cualquier tipo de relación interpersonal, caben los celos. Una de esas relaciones son las que se dan entre hermanos, entre ellos, los celos pueden estar presente siempre, aunque es más común durante los primeros años y el inicio de la adolescencia ya que con el paso del tiempo, la rivalidad va superándose dando paso a una mayor unión y amistad. Que los hermanos sientan celos entre sí, trae consigo una gran oportunidad para los padres, si la aprovechan y utilizan ese sentimiento para generar algo mejor, conseguirán que los episodios de celos y envidias den paso a una relación de amistad, colaboración y ayuda mutuas.

Antes de entender las claves para trabajar los celos infantiles, es necesario, conocer algunas de las causas de porqué surgen:

  • Dar privilegios a un hijo por su edad.
  • La preferencia hacia un nuevo.
  • Las características distintivas de los hermanos.
  • La dependencia afectiva de alguno de los hijos.

Cuando surgen los celos entre hermanos, es muy común notarlo en comportamientos como frustración, llanto frecuente y sin motivo aparente, momentos de tristeza, preguntas alusivas a sí se le quiere o no, negativismo, responder con un no a propuestas que antes aceptaba, a veces sin escuchar lo que se le expone y pide, cambios en el desarrollo del lenguaje, hablar infantil imitando el lenguaje del hermano pequeño, repetición de palabras, frases y tartamudeo.

Es casi inherente, que en algún momento de la vida, entre hermanos van a existir celos, por eso existen también, estrategias para afrontarlos desde casa:

  • Estimular la expresión sincera de sentimientos y emociones.
  • Habituarse a compartir las responsabilidades diarias.
  • Propiciar actividades en las que colaboren todos.
  • Promover juegos donde todos participen.

Que existan celos no es para alarmarse, pero trabajar este tema en casa, es vital para el óptimo desarrollo personal de cada hijo, por eso, si los padres transmiten seguridad y cariño en medidas adecuadas, los celos entre los hermanos se irán disminuyendo y transformando en una relación amistosa, para ello, es fundamental la cooperación de todos y un clima familiar donde se dan oportunidades para participar, contribuirá a que la rivalidad entre hermanos vaya disminuyendo progresivamente.

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