¡Hay que crecer, aunque duela!

Los seres humanos nos movemos en medio de una tensión permanente entre el desarrollo y la decadencia, entre ir hacia delante y retroceder, hay días en que amanecemos llenos de optimismo y nuestro corazón se alegra porque nos descubrimos caminando con paso firme hacia el desarrollo, días en los que nos sentimos y nos descubrimos efectuando acciones de verdadera autenticidad...

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Actitud de vencedores

Vivir en la Cuaresma es teológicamente vivir en el desierto. El desierto es el lugar de la intimidad con Dios (Oseas 2,14) y es también el lugar de la prueba, en él se pone a prueba la fidelidad con Dios. Quisiera trabajar con ustedes, en este día, el desierto como experiencia de prueba, ya que considero que es muy probable que nosotros estemos viviendo momentos duros y difíciles en las distintas dimensiones de nuestra vida...

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Un Dios que nos ama

Me impresiona encontrarme con personas llenas de cualidades, que han triunfado en muchas batallas difíciles de sus vidas, con muchas posibilidades para el futuro por sus capacidades, pero que se sienten poca cosa y buscan constantemente convencerse de lo incapaces, feas, inútiles que son...

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Aprendiendo a orar

La experiencia de la oración es una de las experiencias más sublimes que puedo vivir a diario. Salir del asfixiante círculo de la cotidianidad y establecer contacto con el Padre Dios, en la mediación de su Hijo Jesucristo, es motivo de ánimo, de fuerza, de paz, de serenidad y de alegría...

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Seducidos por EL

Me gusta leer los relatos neotestamentarios de llamado o vocacionales. En ellos se muestra como unos hombres quedan seducidos por la propuesta de Jesús, dejan todo, y lo siguen. Se que los relatos están construidos desde un género literario muy claro y definido...

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No te acobardes

Me preocupa mucho cuando veo que se hace mucho hincapié en la “espiritualidad de la prosperidad”. Predicaciones, novenas, ofrendas, sacrificios, ayunos para que Dios nos haga prósperos y nos permita vivir sin problemas. Me preocupa, no porque no quiera que vivamos bien y tengamos lo suficiente para vivir cómodamente, sino porque creo que niega una de las realidades más humanas que es el vencer adversidades, pasar por momentos de pruebas de la vida, guerrear por tener lo que se requiere.

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Negar lo que no me gusta de Dios

Muchas veces me he preguntado ¿Cómo fue posible que Pedro negará al Señor? (Mt 26, 69) Él vivió con Jesucristo tres años, lo acompañó en sus correrías y lo vio hacer tantos milagros. ¿Cómo fue posible que se le hubiera olvidado todo lo vivido en ese momento en el que estaba frente a la sirvienta que le preguntaba? (Mt 26, 71) En estos días estuve leyendo una reflexión que me ayudó a entender de mejor manera de qué se trataba esa negación.

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