La falta de tema

De las primeras cosas que aprendí cuando empecé a trabajar como periodista, sin ninguna escuela, fue a enfrentar la hoja en blanco y la mente igual. Hay que entregar el material para publicación con horas específicas y el cerebro no trabaja de esa forma. Para llegar allí se requiere de una férrea disciplina y de…

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La soledad

Cuando era niña, escuche tantas veces hablar de la soledad como algo terrible. Casi como una maldición que le había caído a mi pobre tía clarita, por ejemplo. Solterona de la época y pobreteada por todos, precisamente por estar sola. Triste, enfermiza que sufría de fuertes dolores de cabeza; se quejaba por todo y todo…

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Tener responsabilidad

Cuando era niña, todo me daba mucha pereza, sobre todo lo que tenía que ver con el colegio. Siempre me inventaba excusas para no hacer las tareas, para no ir a clase y mi mamá, que mi Dios tenga en su reino, me daba la cantaleta permanente con una de sus frases favoritas: “Niña, primero…

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Ser mamá

No tuve hijos humanos,  tal vez ser mamá de niños no era para mí. Hoy entiendo que los hubiera dañado a punta de sobreprotegerlos y de paso me hubiera dañado yo de tanto sufrimiento. Eso lo he podido medir porque vivo con Lola, mi perra que ya tiene 7 años y con mis gatas, muy…

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Hablar mal del prójimo

Por estos días, ando pensando sobre hablar mal del prójimo y lo difícil que resulta no hacerlo. No hablar mal del prójimo es una de las metas que me he propuesto, en busca de cumplir con el mandamiento del amor. Pero es una batalla tremenda conmigo y lo peor es que es constante. La razón,…

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Cuidar a la mamá

Como les conté en el anterior blog, regresé a casa, después de estar ausente por más de diez años y me encontré con una mamá enferma con mal de Parkinson y en manos de unas personas poco adecuadas para el cuidado de una enferma. Era para mí, un panorama aterrador, algo de lo que huí…

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El respeto

Cuando era niña y mi mamá me llamaba, solía contestarle: “¿Qué?” a lo que ella inmediatamente replicaba: “Que no, señora es como se contesta” y a continuación me largaba un discurso sobre el respeto hacia las otras personas, los mayores y más. Ese discurso repetido de mi mamá se fue haciendo un espacio de comprensión…

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