En estos tiempos las críticas son más fuertes, nadie se salva de juzgar y ser juzgado y esto se presenta en todos los círculos en los que se mueven las personas, familia, amigos, trabajo, y lo más común las redes sociales, las cuales hoy en día son los espacios más utilizados para juzgar aquel que se atraviesa en la pantalla.

El juzgar se basa en ir destruyendo poco a poco a las personas, porque aquellas críticas solo ven los defectos y llevan a la persona a seguir decayendo, hasta tal punto que le dará miedo actuar ante alguna situación, por temor a ser juzgado por otra persona quien también puede cometer errores.

Ahora bien, aquellas personas que son juzgadas, deben ser fuertes, y tener un buen chaleco anti-críticas, pues el impacto duele pero esto no debe derribarte, tienes que ser fuerte y levantarte de aquella situación que no es fácil. Algo que podría ayudar es ignorar aquellas palabras y no dejar que tengan fuerza al momento de ser escuchadas, puesto que si no se está preparado causara mucho dolor. Una de las cosas para defenderte es amarte y aceptarte tal cual eres, que los comentarios, no te lleven a cambiar la persona que eres, pues tú debes ser una persona auténtica, no al gusto de los demás. Dos, ten en cuenta que Dios te creo y te formo según su parecer, por tanto eres perfecto para Él.

Lo que muchos dicen contra nosotros no debe tener mayor importancia, sin embargo hacemos lo contrario, escuchamos dejando que nos debiliten sin tener en cuenta que el único que puede juzgarnos es Dios, pues él es quien conoce todo de nosotros, e incluso aquellos errores que deseas ocultar, pero ocurre lo contrario con nuestro Padre, él ve lo bueno que hay en ti, confía en las capacidades y destrezas, en otras palabras te ‘Ama’ sin medida, y por ese amor que tiene con cada uno de sus hijos, no juzga.

En el capítulo siete del Evangelio de San Juan, se presenta una mujer adúltera a la que muchos juzgaban, pero Jesús se acerca, la perdona, y la ama. Él no se une al mar de críticas, se detiene a mirar cara a cara y le ayuda a levantarse. De igual manera ayuda a cada uno de sus hijos, se acerca a dar amor para que la persona que ha caído se levante con fuerza y continúe su camino.

Te animamos a continuar el camino de Jesús, basado en amar y perdonar, en abrazar y no juzgar. Ahora si alguien comete un error, acercarte a hablar con él y hazle entender con buenas palabras que ha cometido alguna falla o error y ayúdale a levantarse, esa debe ser nuestra tarea hoy en día.